Cada cual ejecuta pequeños actos cotidianos que no puede dejar de hacer, podríamos catalogarlos como comportamientos compulsivos o simplemente mañas.
El problema de las mañas es que crecen junto con los años, si a los 15 uno tiene algunas, al llegar a los treinta las mañas no solo se duplican sino que aumentan en intensidad.
Me es imposible estar con la misma ropa todo el día, ni bien me levanto de la cama tengo que cambiarme, sacarme el pijama o remera y vestirme completamente diferente.
En el momento del mate aparecen mañas arraigadas con posibilidad de seguir creciendo.
El agua no debe hervir jamás, esto es, si hierve, se tira esa agua y vuelvo a poner la pava al fuego. La yerba no puede ser compuesta, ningún sabor estrambótico supera al sabor del mate tal y cual es, y por esta razón seria imposible que cebe un mate con azúcar, pecado mortal si en lugar de azúcar se reemplaza por Chuker y menos aun, suicidio absoluto si al chuker es agregado directamente al termo.
Si alguien me invita un mate con alguna de estas características simplemente lo rechazo, trato de ser agradable, cosa que jamás me sale, porque pensar que las mañas del mate se han violado, me saca y me arruina el día. Soy capaz de llevar mi mate y mi yerba si se organiza una reunión en alguna casa donde sé que los principios para cebar mate se suelen violar.
Con el resto de las infusiones también tengo mis mañas, no puedo soportar que alguien estrangule el saquito de te con el hilo, esas personas entran en la categoría de miserables, por tratar de extraer lo máximo posible de un te. Cuando veo que alguien comienza a estrangular el té inmediatamente le indico que deje el saquito como esta y que por favor si quiere otro se té, simplemente se lo h(p)ago.
El café tiene otros rituales, jamás puede ir acompañado por leche, y suelo pedirlo en jarrita porque me seria imposible tomar hasta el final cualquier infusión, me imagino que la borra es nociva o que el azúcar se depositó al final por lo que la ultima parte de una infusión tiene un sabor espantoso.
Así es que las mañas crecen, con los años nos aferramos a algunas marcas, sobre todo marcas de productos intimo y específicos femeninos: jabón en polvo, crema de enjuague (denominación actual para el acondicionador) o todo lo referente al pelo que nos ha dado algún beneficio real, toallitas y protectores diarios, galletitas de salvado, yogurt, crema facial y pan lactal. Estos productos si bien pueden subir escandalosamente de precios y podemos renegar del aumento, los seguiremos comprando con cara de culo, porque, forman parte de las mañas de cada cual que no podemos dejar de tener.
jueves, 7 de agosto de 2008
Tolerancia cero (I)
No soporto la gente que me habla con nombre y apellido de personas que no conozco, que antepone el “la” cuando se refiere a algún familiar que no compartimos (Ej La mama), que pasa información que no solicite, que me habla del tiempo y hace comparaciones y analógicas forzadas de las cosas.
No puedo entender como hay gente que se empecina en usar solo cosas de moda auque saben que el pantalón chupin no les favorece y su culo se ve agrandado en comparación de las piernas.
Las personas que prefieren tener el pelo inmundo pero arreglado me dan asco, peor las que deciden bañarse con la gorra de plástico con olor a humedad pensando que así logran sacarse la suciedad.
Me indignan las personas que van a un curso y opinan todo el tiempo, tienen ejemplo para todo y nunca le hacen una pregunta al orador, porque suponen que están ahí equivocados, ya que saben mas que el especialista,
Me irritan los que mandan cadenas de email pensando que ganaran una notebook o salvaran a algún niño enfermo. Me pone de mal humor los que ponen al lado de su nick los que le paso en el dia, su estado emocional o una expresión o idea, siento que son inseguros e inmaduros.
Odio las personas que no pueden flexibilizar una rutina y te obligan a planificar boludeces como dónde vamos a comprar las medialunas antes de ir a un té.
A las personas que te hablan por teléfono una hora de su vida y no te preguntan por tus cosas habría que matarlas.
Y no me quiero olvidar de las personas que en lugar de decirte que NO cuando le pedís un favor dicen automáticamente que si, pero al rato te dan una serie interminable de excusas por lo cual será dificilísimo que puedan acceder a tu pedido.
No puedo entender como hay gente que se empecina en usar solo cosas de moda auque saben que el pantalón chupin no les favorece y su culo se ve agrandado en comparación de las piernas.
Las personas que prefieren tener el pelo inmundo pero arreglado me dan asco, peor las que deciden bañarse con la gorra de plástico con olor a humedad pensando que así logran sacarse la suciedad.
Me indignan las personas que van a un curso y opinan todo el tiempo, tienen ejemplo para todo y nunca le hacen una pregunta al orador, porque suponen que están ahí equivocados, ya que saben mas que el especialista,
Me irritan los que mandan cadenas de email pensando que ganaran una notebook o salvaran a algún niño enfermo. Me pone de mal humor los que ponen al lado de su nick los que le paso en el dia, su estado emocional o una expresión o idea, siento que son inseguros e inmaduros.
Odio las personas que no pueden flexibilizar una rutina y te obligan a planificar boludeces como dónde vamos a comprar las medialunas antes de ir a un té.
A las personas que te hablan por teléfono una hora de su vida y no te preguntan por tus cosas habría que matarlas.
Y no me quiero olvidar de las personas que en lugar de decirte que NO cuando le pedís un favor dicen automáticamente que si, pero al rato te dan una serie interminable de excusas por lo cual será dificilísimo que puedan acceder a tu pedido.
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Autobiografia,
Tolerancia cero
La soledad: Parejas pajeras
Desde cuando la soledad paso a ser un problema?
Muchas personas creen que la felicidad se alcanza junto con la media naranja. De hecho la mayoría de la películas terminan cuando la parejita logra unirse luego de varios desencuentros.
Los verdaderos conflictos surgen en el momento que la parejita pasa a ser eso, parejas (sujetos dessiguales que tratan de ser parecidos, el complemento), por esa razón si una película inicia su acción en el conflicto la película pasa de comedia a drama.
Los años de profesión me enseñaron que la mayoría de las personas sufren por amor. La soledad hace cometer estupideces a las personas, exceso de tolerancia y ceguera. El enamoramiento produce el mismo efecto, con mayor fuerza.
Pero una relación de pareja de muchos años como logra sostenerse con los años?
En este caso, no nos une el amor sino el espanto, la rutina, la costumbre los códigos compartidos hacen que una pareja sea pajera y decida continuar su historia, después de todo mejor malo conocido que bueno por conocer.
Solo pensar que debo comunicarle a mi futura pareja que no me gusta el chocolate por lo que no debe cometer el error de regalarme uno, que detesto el ruido de los relojes, cualquiera sean, que no como carne de vaca ni de cerdo, pero si pollo y misteriosamente tambien salchichas, por lo que odio q me cataloguen como vegetariana.
Pensar que tendré que decirle como se llama cada una de mis amigas, con quienesya no soy ni sere amiga, el nombre de sus parejas y amantes junto con el de sus hijos me asfixia. El solo hecho de imaginarme contándole anécdotas pedorras y puteríos familiares, me desgasta, me aturde y cansa.
Pensar que debo volver a cero con una relación y saber que en algún momento la conversación: Que música escuchas?, Como se llaman tus viejos? Lo conoces a Nube Negra? A que colegio fuiste? .... me pone de muy mal humor y por lo tanto, me desanima a romper con mi pareja, y me convierte en una pajera de la relación.
Muchas personas creen que la felicidad se alcanza junto con la media naranja. De hecho la mayoría de la películas terminan cuando la parejita logra unirse luego de varios desencuentros.
Los verdaderos conflictos surgen en el momento que la parejita pasa a ser eso, parejas (sujetos dessiguales que tratan de ser parecidos, el complemento), por esa razón si una película inicia su acción en el conflicto la película pasa de comedia a drama.
Los años de profesión me enseñaron que la mayoría de las personas sufren por amor. La soledad hace cometer estupideces a las personas, exceso de tolerancia y ceguera. El enamoramiento produce el mismo efecto, con mayor fuerza.
Pero una relación de pareja de muchos años como logra sostenerse con los años?
En este caso, no nos une el amor sino el espanto, la rutina, la costumbre los códigos compartidos hacen que una pareja sea pajera y decida continuar su historia, después de todo mejor malo conocido que bueno por conocer.
Solo pensar que debo comunicarle a mi futura pareja que no me gusta el chocolate por lo que no debe cometer el error de regalarme uno, que detesto el ruido de los relojes, cualquiera sean, que no como carne de vaca ni de cerdo, pero si pollo y misteriosamente tambien salchichas, por lo que odio q me cataloguen como vegetariana.
Pensar que tendré que decirle como se llama cada una de mis amigas, con quienesya no soy ni sere amiga, el nombre de sus parejas y amantes junto con el de sus hijos me asfixia. El solo hecho de imaginarme contándole anécdotas pedorras y puteríos familiares, me desgasta, me aturde y cansa.
Pensar que debo volver a cero con una relación y saber que en algún momento la conversación: Que música escuchas?, Como se llaman tus viejos? Lo conoces a Nube Negra? A que colegio fuiste? .... me pone de muy mal humor y por lo tanto, me desanima a romper con mi pareja, y me convierte en una pajera de la relación.
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MALDITOS PENSAMIENTOS,
Parejas Pajeras
Breve autobiografía
Decidí que seria psicóloga a los 17 años como casi todos, terminando el secundario, mi elección nunca tuvo que ver con calmar mi propia neurosis, de hecho, no registraba problemas para esa época.
La primera vez que fui a un analista tenia 19 años avanzados, “solo para saber lo que era y poder atender pacientes el día de mañana”, es decir la terapia se imponía como un MANDATO DIVINO.
Resultó ser que SI TENÍA PROBLEMAS, muchos, cada vez mas, problemas grandes, problemas chicos, problemas, los cuales cada vez mas despetarn lo que hoy denomino MALDAD.
La primera vez que fui a un analista tenia 19 años avanzados, “solo para saber lo que era y poder atender pacientes el día de mañana”, es decir la terapia se imponía como un MANDATO DIVINO.
Resultó ser que SI TENÍA PROBLEMAS, muchos, cada vez mas, problemas grandes, problemas chicos, problemas, los cuales cada vez mas despetarn lo que hoy denomino MALDAD.
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Autobiografia
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