lunes, 6 de octubre de 2008

ME GUSTA SER MUJER




¿Que hace una mujer un sábado a la tarde mientras su pareja juega al fútbol, se dedica a algún hobby o simplemente decide dormir una eterna siesta?

Sufre.

Con cada evento social se produce una movilización estresante pero necesaria.

El dia viernes ya te diste cuenta que los pelos de tu pierna han asomado hace casi una semana atrás, por lo general uno trata de hacerse la boluda usando pantalones, pero la realidad del vestido que te vas a poner, hace que pidas turno para depilarte al otro día.

Asi arranca tu sábado, turno para la depilación a las 10.

Considero que con la depilación pasa algo mágico, aunque te pongas en manos de profesionales, es inevitable que llegues a tu casa para buscar más pelos. Desaforada, buscas la pincita que sabes que mejor los saca. No te importa si el ritual deja marcas, pequeños folículos, cicatrices, sangrado, el placer de quitarse el vello del cuerpo supera a cualquier sufrimiento, convirtiéndonos en expertas del masoquismo.

Una vez terminado el ritual pelos, se inicia otro con tus uñas. Han crecido en dirección opuesta unas de otras, cada cual siguió su camino por lo que requieren si o si, manicura e incluso pedicuria. De nada vale tratar de pintarlas uno mismo, al terminar el proceso, lo mas seguro es que pidas turno con un médico, suponiendo el inicio de una enfermedad tipo parkinson por la desprolijidad que te mandaste.

Ni hablar de las compritas a último momento, un par de medias (siempre las que tenes estan rotas), algún corpiño que produzca el milagro de harcerte parecer proporcionada con el culo que portas, o zapatos, por que nunca, pero nunca, los que tenes combinan con lo que te vas a poner.

Ya iniciando la tarde, en lugar de relajarte y esperar el evento, se produce el sumum del estrés: Peluquería.

Por mas que tengas un pelo barbaro y en toda la semana te las arregles con un secado ligero o una planchita rápida, el día del evento, si o si , tu melena amanece indomable, como sabiendo que es su oportunidad de estar en manos de expertos.

Las peluquerías son ese mal necesario por el cual tenemos que atravesar en nuestras vidas. Cada vez que vamos nos arroja la ilusión de que las horas muertas que le dedicamos a lectura obligada de absolutamente todas las revistas de chimentos y moda, los cafés azucarados y las conversaciones innecesarias que sufrimos con otras victimas en la espera, nos devolverá una cabellera hermosa y brillosa.

No es así.

Por lo general durante la espera vemos en una revista algún peinado nuevo, y al llegar nuestro turno, nos jugamos con lo diferente. Tanto, que llegamos a nuestros hogares tratando por todos los medios de volver al clásico peinado cotidiano.

Como si esto no tendría su fin, todavía falta el maquillaje, vestirnos y colocarnos la bijou.

Nos quedan solo 15 minutos para llegar al evento.

En la recta final, comienza la puteada porque el vestido tiene una “fallita” que no la percibiste cuando te lo probaste, y el delineador de ojos, se acabó justo cuando estabas por pintarte el otro ojo.

Cuando, ya estas crispada del todo, notas que tu pareja se levanta del sillón, se coloca tranquilamente el saco, se anuda la corbata, juega con el perro, prende un cigarrillo y te dice:

¿Te falta mucho ?

miércoles, 1 de octubre de 2008

HIPOCONDRÍA



Es así de fácil, sin ánimos de ponerme en contra con mi gremio, las mujeres hipocondríacas generan reacciones diametralmente opuestas a las que generan los hombres, a pesar de que ambos se enferman sistemáticamente y en los momentos menos propicios.

Todos tenemos en nuestra colección de amistades, alguna hipocondríaca, a la cual con frecuencia tenés ganas de matarla, alejarla o simplemente ignorarla.

Lamentablemente, solemos caer en sus garras y organizamos eventos con su presencia, a pesar de haber experimentado en varias oportunidades su ausencia.

La hipocondríaca te llama 5 minutos antes de que comience la película en el cine y te dice que le agarro un dolor de panza tremendo por que no podrá ir. Vos que tenés ganas de matarla optas por ver la película sola, al salir te tomas un taxi y volvés a tu casa con el sabor a esa la cerveza que no pudiste tomar, ya que una mina tomando una cerveza sola en un bar, simplemente NO DA!.

La Hipocondríaca nunca va a tu cumpleaños, antes de salir para tu casa, refiere síntomas gástricos, dolor de cabeza, muela, indisposición repentina, u otro mal. Pasados los años te das cuenta y chequeando las fotos en tu PC, que no fue a ningún evento importante en tu vida y vos terminaste yendo a sus cumpleaños, recibidas e incluso divorcio.

No es que no va a la ninguna fiesta. Va, pero solo se queda un rato, lo suficiente como para generar una especie de mala onda en el ambiente, ya que comienza contando el inicio de su malestar justo cuando empezas a tomarte un vinito!.

La Hipocondriaca asocia sus momentos de la vida con sus propios malestares. Te dice por ejemplo:

“Cuando tenia angina, cumplió años Maria”

“El día de mi extracción de muela de juicio, conocí a Juan”

“La primera vez que me depile, tenia fiebre”

“Cuando se separaron mis viejos, me operaron de los nódulos".

Pero no contenta con eso, además posee la memoria privilegiada de acordarse también de las desgracias ajenas. Se conoce el nombre de casi todas la enfermedades, porque o las tuvo ella, o las padeció algún familiar, amigo o simplemente un conocido. Por esa razón sabe los medicamentos de todo y opinas más que un médico de cualquier enfermedad.

Los Hipocondríacos, si bien son menos que las mujeres, y causan los mismos malestares, producen otro efecto, en lugar de matarlos, solemos tratar de convertirnos en enfermeras y de curar el mal.

Por esta única razón odio mucho mas a los Hipocondríacos que a las Hipocondríacas, cada vez que veo que una mujer se va de la fiesta “porque a su novio le agarro una indigestión” me enervo.
Sé, positivamente que si fuese a revés el chico la deja plantada toda la noche a su novia enferma mientras baila él despreocupadamente.
O no?


Imagen: V. Vitar

lunes, 29 de septiembre de 2008

Mis vecinos asesinos




Vivo en el mismo edificio desde hace 5 años, y jamás, pero jamás asistí a una reunión de consorcio. Obviamente no tengo idea del nombre de mis vecinos, a pesar de que algunos me llaman por el mío, o directamente “licenciada”.

Me molesta muchísimo la insistencia de algunos vecinos en comunicarse, por lo general aprovechan el encierro del ascensor para hacer preguntas o comentarios tediosos que trato de evitar habando por celular, peinándome o acomodándome la ropa en el espejo.

Así y todo, con los años puedo decir que viven conmigo:

Una vecina que tiene un caniche toy (que odia a mi perrito), y es la encargada de organizar reuniones extraordinarias porque para ella el edificio siempre esta expuesto a algún acto de vandalismo, según las noticias del dia. Si violaron a un achica en el barrio 120 viviendas, ella supone que el violador se tomo siete colectivos y que anda suelto por la zona.

Además, tengo unos vecinos estudiantes, quizás sean tres o cuatro, los cuales invitan chicas y tocan en la guitarra canciones insoportables como Seminare, El oso, y otras del estilo. Los odio además por que me tratan de Ud. o señora, y eso hace que su edad con la mía se separe por un abismo.

Hay un par de viejos que viven solos, otros divorciados, un par de parejitas jóvenes y algunos niños.

Me olvidaba de una vecina “viajante” que llega a horas inusuales, acompañada de algún galanazo, misteriosamente su pelo siempre esta impecable y jamás la vi de zapatillas.

Obvio, que tengo el peor portero del mundo, no conoce la puerta de entrada, se la pasa anichado en un cuarto y fuma absolutamente todo el día. El tipo te ve llegar cargada de bolsas de súper y no hace por abrirte la puerta.
Si le pedís cosas de portero no puede, no sabe o no quiere.

Ante esta situación, considero que mi acto cívico debe limitarse a firmar las resoluciones del consorcio y a votar cuestiones pedorras por pura obligación.
Crónica de una muerte anunciada

Llegó un día como cualquier otro, agotada del trabajo y sufriendo los primeros calores de Tucumán, recibo una notificación para una reunión extraordinaria. El motivo, decidir e destino del ornamento de la entrada del edificio . Cito: “El ornamento aloja en su interior bichos y animales que afectan la higiene del consorcio”.

Pasemos explicar, el ornamento en una estructura de acero con forma fálica de 2 metros de largo rodeada de una enredadera con flores anaranjadas espantosas.

Mi primer reacción fue de extrema alegría, me imagine llegar a mi hogar sin tener que atravesar la presencia del "monumento al falo", adefesio denominado obra de arte realizado por un ex inquilino pseudo artista.

Como miembro del gremio femenino, la alegría me duró muy poco, luego, empecé a sentir esa extraña sensación que sufrimos cuando por fin cortamos una relación tormentosa. Si bien sabemos que la decisión fue la correcta, al cabo de un tiempo comenzamos a extrañar al sujeto en cuestión y a olvidar lo males para recordar los pequeños momentos positivos (o inventarlos si es necesario).

Tal es así que una vez sucedida la mutilacion, previa votacion de todos los vecinos, no pude no extrañar a ese pequeño espanto. Los días antes miraba el adefesio con una sensación de estar frente a un condenado a muerte.

Como miembro del gremio, sucedió lo impensado, un buen día llegaron los plantines y macetas modernas y volví a enamorarme de la entrada.

Confirmado: un clavo saca a otro clavo!
Imagen: Pienso en ella. V. Vitar

jueves, 25 de septiembre de 2008

YO TENGO UN AMIGO GAY


Para ser sinceros considero que todos, estamos obligados a ser hipócritas en nuestras vidas, es decir, obligados a callar lo que realmente pensamos para decir o hacer lo contrario.

A saber, todos somos HIPOCRITAS NECESARIOS, por que hay situaciones donde ser hipócritas es un gesto de amor, o una valentía.

¿Quien no se sentó a la mesa de un amigo y haciendo su máximo esfuerzo para tragar el peor plato de su vida, dijo sonriendo: “esta riquísimo”?

¿Quién no puso su mejor cara al recibir de su amado el peor regalo de su vida, para decir: “esta hermoso mi amor”?

¿Quién no callo con la mejor cara de poker posible ante una recriminación injusta de su jefe, diciendo “Ud. Tiene razón”?

También están las personas VERDADERAMENTE HIPOCRITAS , aquellas que hacen de su hipocresía una forma de vida, seres que jamás dicen lo que piensan, jamás hacen lo que sienten llevados por la vergüenza, el odio o el temor.

Estas personas, no llegan a alterarme, en el fondo considero que sufren por no poder decir ni hacer lo que realmente quieren. Por eso los incomodo un poco, los pongo a prueba con el objetivo de detectar el nivel al que llega su hipocresía.

El ejemplo típico y más común es el caso de La Vendedora de ropa. Tengo la teoría que su hipocresía desmedida nace en la fantasía de ser a cualquier precio “La Encargada del Local”, situación que nunca llega a concretarse pero que misteriosamente jamás las frustra del todo.

Una forma clara de saber si La Vendedora tratará de venderte un buzón es elegir del local, la ropa que peor pueda llegar a quedarte.

Una vez elegida la prenda, la idea es salir del cambiador y llamar a La Vendedora lo mas sonriente posible mostrándole un pantalón chupín tiro alto color amarillo diciendo (mientras das unas vueltitas): "¿que tal me queda?".

Si la vendedora, al ver tu culo convertido indefectiblemente en una banana interminable, muy sonriente te dice:"Te queda bárbaro", lamentablemente estás frente HIPOCRITA PROFESIONAL. En el fondo tiene ganas de gritarte en la cara "si salís con eso puesto lo menos que te puede pasar en que te pise un camión por irrespetuosa ". Pero sufriente mantiene su sonrisa con la expectativa de venta.

Otro tema son los FALSOS HIPOCRITAS; aquellos que usan frases protectoras para sus pensamientos por lo general discriminadores.

Esta gente realmente me pone de la cabeza, sacan de mi la verdadera maldad, a cualquier precio trato de eliminarles el pequeño paragüitas encubridor y desnudarlos en público.

Un claro ejemplo son aquellas personas que para hacer un comentario homofóbico utilizan la frasecita “Yo tengo un amigo gay”, y luego se despachan.

Por ejemplo, en una reunion un amigo contaba enardecido las penurias que pasaba con su inquilino. El tipo no sólo le debía 3 meses de la cochera, sino que a pesar de su declaración de insolvencia se mostraba con un O Km

Yo, que ya sabía la historia, y conocía al estafador, estaba esperando la frasecita que dijo a continuación:

“Ese puto de mierda me cago mal”

Acto seguido y buscando la frasecita protectora, dijo:

“Pero ojo, no son todos iguales, porque Yo tengo un amigo GAY y es de diez”

Lo sorprendente fue que nadie dijo nada al respecto, como TucuMala que soy dije:

“Y Yo conozco un Puto que es de terror”

Antes de que todos salieran a matarme dije:

“Pero ojo, sorprendentemente, también Yo tengo un amigo Gay, ¿Vieron de abierta que soy?”

Mi amigo humillado publicamente dejó de serlo.

Yo triunfante.


Foto: V. Vitar.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Maldición, va a ser un día hermoso!


Cualquier tipo de fecha donde uno tiene que obligadamente mostrar un estado de ánimo alegre y/o festivo, es detestable.

De una forma u otra, me siento obligada a comprar regalos inútiles para Amigos (in)visibles. Obligada a contestar mails y mensajes de texto a personas que hace años que no veo. Obligada a asistir a lugares que no iría bajo ningún punto de vista durante todo el año.

En los días festivos, se produce un fenómeno terrorífico para salir a comer. El mozo, te atiende como el culo, la comida llega fría, o luego de 1 hora de espera, te avisa que lo que pediste se acabo, y te ves obligada a comer una milanesa con fritas.

De todas las fechas para festejar, las más detestables son:

Día del amigo
Situación incomoda, te pasas el día entero yendo de reunión a reunión y nunca estas realmente cómoda en ninguna.
De más esta decir que en algún momento del día reflexionas sobre aquella amiga que dejaste de ver, la que te puteaste hace unos años y sabes que te la tendrás que encontrar en algún momento del día.

Año Nuevo
Se organizan un montón de pseudos-fiestas, para cuando llega el momento de asistir a cualquiera de ellas, son las 4 AM, y el alcohol comienza con los estragos. Inevitablemente se inicia una discusión, luego de varias vueltas en caravanas de vehículos, siempre hay alguien en el grupo que una vez llegado al evento, manifiesta que No quería ir para ahí y trata de boicotear la fiesta.

Día de la Primavera
La peor de todas.
Si bien se festeja el supuesto renacer de las plantitas y flores, se crea un clima raro. Todo el mundo quiere hacer actividades al aire libre y lo que es peor en lugares públicos!
Los estudiantes salen enardecidos a festejar su día, lo que más me irrita, es que los mas descontrolados son los peores alumnos, los populares “cerotes”.


Por todo esto, propongo festejar el Día del Invierno, cada uno en su hogar, prendiendo estufas, alquilando películas europeas, haciendo pochoclos y posteriormente “cucharita”.

Lamentablemente, mañana es 21 de septiembre, esta soleado y el clima ayuda, para que los jazmines esten floreciendo. Me acaban de informar que tengo un evento al mediodía por lo que estoy sufriendo con un día de anticipación.

Estoy muerta,

Bang Bang, liquidada!

Maldición va a ser un día hermoso!


Imagen: Noche V.Vitar.

domingo, 14 de septiembre de 2008

PEQUEÑAS VICTORIAS: Mantenimiento



Hay una clase de Hombres que estan predestinados a hacernos sentir inferiores, ignorantes e inútiles.


Los odio.


Pero los odio más porque son un mal necesario, terminan entrando a nuestras casas de una forma u otra y por más que tratemos de prescindir de su presencia, lamentablemete recurrimos a ellos, desesperadamete, los llamamos un sábado a la noche, un domingo a la mañana.


Si logramos encontrarlos y acordamos un horario, nos ponemos enfermas pensanndo que no vendrán y terminamos ansiosas desde el momento que cortamos hasta el momento que suena el portero y se anuncian.


Por todo esto, jamás pude sentirme bien cuando recurro a los Servicios de Mantenimiento (llámensen, plomero, cerrajero, albañil, carpinteron, herreros, etc) y siempre quedo con la amarga sensación de estar pagando de más.

De nada vale con tener un hombre en casa, incluso es peor, nuestro hombre del hogar intentará arreglar el desperfecto, lo cual implica un acto de hombría innecesario. El aparato en cuestión termina más averiado, lo cual genera un conflicto proporcionalmente mayor al daño ocurrido.

Sólo una vez experimenté una pequeña victoria cotidiana, lo guardo como un recuerdo preciado, como una forma de sentirme por única una vez, el perro y no la pared.

Señora vs Plomero

Una vez solicite un plomero, el calefón no funcionaba. El tipo llego al departamento, como siempre sucede, una hora mas tarde de lo pautado, pidió un vaso con agua, miró el calefón, pidió una aguja, introdujo la misma en un pequeño cañito y lo prendió. Acto seguido y dejando el vaso sobre mi mesa de madera, dijo:

Plomero: Señora, son $50.

Señora (yo, mirando la aureola de agua sobre la mesa): Pero, ¿Ud. se demoró mas tiempo en tomar el agua que en arreglar el calefón?

Plomero: Pero, ¿Ud. qué quería, bañarse con agua caliente o que me quede toda la tarde en su casa?

Señora (reconociendo otra batalla perdida): Tiene razón, el que sabe, sabe. ¿Pero cuanto me descontará el material utilizado?

Plomero (Pensativo): ¿Qué material?

Señora (saboreando la victoria): La aguja, si no fuera por mi aguja Ud. todavía estaría buscando cómo solucionar el problema.

Plomero: Tiene razón, el que sabe, sabe. Son $45.

Cuando se fue el tipo, en lugar de bañarme, me cruce al kiosco del frente, como forma de festejo, saque un par de cositas, y grande fue mi sorpresa cuando la Kiosquera me dijo, son $5.


Estoy esperando leer en el diario, "plomera", "albañila", "herrera", etc, presta sus servicios!

miércoles, 10 de septiembre de 2008

LA LLORONA


Sin ánimo de entrar en conflictos con mi gremio femenino, es hora de decir que las minitas lloronas afectan a la totalidad de las mujeres.

Las lloronas son mujeres que buscan el papel de victimas a cada instante, tienen una emoción a flor de piel por lo cual cualquier comentario o acción termina en llanto.

A la llorona hay que atenderla, cuidarla y protegerla, no puede hacer nada sola, pero quien la acompaña tiene la desagradable misión de avalar todo lo que La Llorona quiere. Porque La Llorona nunca busca una opinión, busca un espectador de sus decisiones, cuando el eventual co-equiper trata de hacerla reflexionar , ella, muy por el contrario, hace lo que mejor le sale LLORA, no con lagrimas, obvio, la única misión es hacerte sentir como el culo y pensar que sos una mala persona .

Por desgracia, el cuadro se grava con los años, hay una evolución patética de Las Lloronas:

NINEZ
Es la típica nenita caprichosa que quiere los juguetes de sus amiguitas pero nunca comparte los suyos. Si alguien le pega demanda a su madre, pero por lo general es ella, quien aplica golpes encubiertos a otros niños. Jamás pide perdón ni dice gracias.

ADOLESCENCIA
Siempre quiere el novio de su amiga, refiere que ella lo vio primero y que su amiga le saco al amor de su vida, tanto es así, que las demás amigas comienzan a ver a la novia con malos ojos. No acepta negativas, por lo que los padres por más que le expliquen mil veces que es imposible pagarle el viaje a Miami, termina yendo, endeudando a sus progenitores. Jamás pide perdón ni dice gracias. Jamás pide perdón ni dice gracias

ADULTEZ
Se consigue un esposo que la hace sentir reina, lo llama por teléfono para que la busque, la lleve y traiga a todos lados, cuando un día el esposo no puede cumplir con su llamado, ella Llora. Si tiene un hijo, hace que el resto del mundo la trate con consideraciones, llega tarde al trabajo, no llama a sus amigas, se olvida de cumpleaños, entre otras cosas, y cuando recibe un reclamo refiere “lo que pasa es que es muy duro ser madre, porque jamás pide perdón ni dice gracias

VEJEZ
Cuando recibe un llamado de su hijo, nunca genera una conversación sobre las cosas de la semana, en lugar, le pregunta por qué no llamo antes, le reclama por los dolores que tiene en el cuerpo, su aburrimiento, entre otras cosas. Su hijo trata de decirle que vaya al medico, que se anote en algún lugar para adultos mayores, que visite a sus amigas, entre otras opciones. Su madre Llora, haciendo que su hijo se responsabilice por lo que su madre esta sufriendo. Jamás pide perdón ni dice gracias.
Perdón por el post,
Gracias por leerlo.